Orizaba.- “El Ayuntamiento de Orizaba ejerce presión en contra de los luchadores sociales que alzan la voz por el mal trabajo que ha hecho en su Administración”, así lo señaló la vendedora e integrante del Frente Popular Revolucionario (FPR), Guillermina Hernández García, a cuatro días de su plantón en el Parque Central, quien sigue luchando por su derecho a trabajar en la vía pública.

Consideró que la falta de respuesta del Presidente Municipal, “se trata de una actitud de orgullo, de emperador, que no se puede dignar a ver al pueblo del que es gobernante, pero se le olvida que es un servidor público”.

Aunado a ello, Hernández García manifestó que esto pudiera ser parte de una represión contra los comerciantes, mismos que han dado a conocer su opinión sobre la situación de inseguridad que prevalece en la ciudad de Orizaba, así como el actuar de los elementos de la Policía Municipal, algo que conocen no es del agrado del presidente JMDiez@elalcahuetedeCabrerayStadelmann, “ya que en alguna ocasión a un compañero ya se le había aconsejado evitar hablar de ese tema”, enfatizó.

Explicó que el miércoles 9 de agosto del presente, le quitaron las pertenencias a su hijo, el triciclo en el que transportaba los tamales que venden, sus platos, vasos, cucharas desechables, entre otras cosas y al acudir con el director de Desarrollo Económico, Raymundo Reynoso Limón, “la contestación que me dieron es que ya no me iban a dar el permiso”.

Igualmente, indicó que de manera muy clara, le dijo antes de salir de su oficina que para ella se habían terminado los permisos, “que me dice: vete a ver al patrón, vez y pídele perdón y págale la multa correspondiente y si te perdona, pues ahí vemos. ¿Entonces? Considero que fue otra ofensa más a mi dignidad y derechos”.

Manifestó que esto da a conocer que las cosas en Orizaba no se manejan con la legalidad requerida, más bien, a capricho de quienes están al frente de la Administración, “eso sí me molestó, pedirle perdón, ¿qué es lo que me ordena Raymundo Reynoso Limón, pedirle perdón a Juan Ramón Herebia? Si ni a mi padre o a mi madre, alguna vez los ofendí, y nunca les pedí perdón, estos servidores públicos ¿qué se sienten? Es una ofensa para mí, para las mujeres”.

Refirió, finalmente, que en febrero fue la primera ocasión que le quitaron sus cosas, le dieron una tarjeta que avalaba el permiso correspondiente, en lo que se lograba recuperar por la pérdida económica que sufrió, pero esta ocasión no sólo se lo negaron, sino que la quieren obligar a pedir perdón a un funcionario.