Laura A. García
El Buen Tono
Atoyac.- Un grupo de trabajadores de la Sección 23 del Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera y Similares de la República Mexicana (STIASRM), perteneciente al ingenio Central Potrero, manifestó su rechazo a la revisión que les realizaron ayer en la mañana al ingresar a la factoría actividad que califican como un acto arbitrario e ilegal perpetrado por el jefe de Recursos Humanos, José Luis Salinas Gama.
Los empleados denunciaron que las acciones comenzaron a las 6:00 horas, cuando, por instrucciones de Salinas Gama, se instaló un “comité de recepción” integrado por diez elementos de seguridad privada. Los trabajadores señalan que este grupo realizó revisiones de mochilas, pertenencias y físicas a los empleados que ingresaban a la factoría, sin que existiera una orden escrita emitida por una autoridad judicial competente que justificara dichos operativos.
Los manifestantes argumentan que estas medidas vulneran lo establecido en el Artículo 16 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el cual protege a los ciudadanos contra molestias en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, salvo que exista un mandamiento escrito de autoridad competente que fundamente la causa legal del procedimiento. Además, acusan a Salinas Gama de violar el Contrato Colectivo de Trabajo que rige la relación laboral entre la empresa y el sindicato.
De acuerdo con el testimonio de los quejosos, el jefe de Recursos Humanos, a través del jefe de Seguridad Industrial y del jefe de Seguridad Privada, habría amenazado a la base trabajadora con rescindir el contrato a quien introdujera equipos u objetos no autorizados a la planta.
Los empleados cuestionan si estas medidas buscan intimidar a la fuerza laboral para posteriormente condicionar reingresos o reestructurar plazas, una situación que han calificado como inaceptable.
Tras estas acciones, los trabajadores de la Sección 23 han emitido un llamado a la unidad y a la firmeza entre sus compañeros, señalando que no permitirán actos de división o intimidación.
Aseguran que mantendrán su postura y que, a su hora de entrada contractual establecida a las 7:00 de la mañana, ingresarán de manera conjunta a las instalaciones.
El conflicto evidencia una creciente tensión entre la base trabajadora y los representantes del área de Recursos Humanos, misma que podría escalar si no se alcanza un diálogo que garantice el respeto a las condiciones laborales y los derechos fundamentales de los empleados.
