SHANGHÁI.- El piloto australiano Daniel Ricciardo, del equipo Red Bull, sorprendió a los favoritos y se coronó en el Gran Premio de China de Fórmula 1, en una carrera en la que la táctica y entrada a pits le funcionó de gran manera. Al podio también subieron Valtteri Bottas segundo y Kimi Raikkonen tercero.

Sergio Pérez, piloto de Force India, terminó en el sitio 12, por detrás de su coequipero Esteban Ocon, quien culminó la carrera en el puesto 11.

Ricciardo arrancó en el sexto lugar en el circuito, en unas primeras vueltas en las que mantuvo su puesto y el poleman, el alemán Sebastian Vettel, siguió al frente hasta que ocurrió lo inesperado. Vettel se veía firme en busca de su tercera victoria seguida en la campaña.

Los dos monoplazas del equipo astado entraron a los pits y lo hicieron con buen tiempo, gran labor de los mecánicos para seguir en los primeros sitios de la carrera. Mientras que también en boxes Vettel fue rebasado en la salida por Bottas y el líder de la carrera cambió cerca del giro 21 de los 56 pactados.

Los tres primeros puestos eran ocupados por Raikkonen, Bottas y Vettel, los dos Ferrari sobre un Mercedes en tanto que Hamilton iba sexto. El ritmo no lo aguantaron los autos del Cavallino Rampante y Bottas tomó la delantera.

Pero en el giro 31 chocaron los dos autos de Toro Rosso conducidos por el francés Pierre Gasly y el neozelandés Brendon Hartley, lo que obligó a la entrada del Safety Car.

En el relanzamiento de la carrera en la vuelta 35, Bottas era puntero por delante de Vettel, Hamilton, Max Verstappen, Raikkonen y Ricciardo, eso si los Red Bull con llantas cambiadas.

Y así tanto Verstappen como Ricciardo firmaron rebases de gente grande, el primero sobre Hamilton y el segundo sobre Vettel, los neumáticos blandos daban dividendos. Todo se desmoronó para Vettel cuando fue chocado por Verstappen, quien fue sancionado 10 segundos  para despedirse del podio. El australiano después dejó plantado a Raikkonen y con Bottas por delante la tarea iba a ser más sencilla de lo esperado, cumplió con otro gran rebase para colocarse en la punta del GP de China a partir de la vuelta 50, posición que ya no soltó.