

De la Redacción
El Buen Tono
ORIZABA.- Luego de que se filtrara un documento oficial de una convocatoria de la Policía Municipal con la firma de, Rafael Álvarez Valenzuela como director de la Policía Municipal, el alcalde Hugo Chahin Kuri se excusó en decir que se trató de un error de redacción.
El documento filtrado muestra la firma de Álvarez Valenzuela como director de la Policía Municipal, cargo que oficialmente no ocupa. El alcalde reconoció la existencia del papel pero lo minimizó, asegurando: “fue un error de redacción”. Explicó que de inmediato se contactó al capitán Villalobos, presentado previamente como titular de Seguridad, para solicitar la corrección.
La explicación del alcalde genera más dudas que certezas. ¿Cómo puede un documento oficial difundirse con un error tan grave? La firma en una convocatoria no es un detalle menor: implica responsabilidad directa sobre su contenido y legitimidad. Reducirlo a una equivocación resulta una excusa endeble que evidencia falta de rigor administrativo.
Chahin Kuri reiteró que el capitán Villalobos sigue como director de seguridad y que no ha habido cambios en el cargo. Incluso ironizó: “si fuera un director de seguridad no estaría para hacer concursos de oratoria”, aludiendo a que Álvarez Valenzuela sólo funge como asesor para “dignificar la policía” y generar vínculos con la población.
La aclaración contradice el documento filtrado, donde el asesor aparece con facultades que no tiene. Esto evidencia una peligrosa ambigüedad en la cadena de mando: si un externo firma como director, ¿qué garantías existen de que las decisiones recaigan en quien corresponde legalmente? La ciudadanía merece certeza sobre quién dirige su policía, y las excusas de “errores de redacción” resultan insuficientes.
