

El Buen Tono
Una investigación interna sobre las operaciones de Transportes GRL S.A. de C.V. revela un entramado de irregularidades que incluye el contrabajo de vehículos, el tráfico de influencias en contratos de seguros y la presunta simulación de siniestros.
Unidades ilegales y el “huachicol” del transporte
De acuerdo con información obtenida de fuentes vinculadas al sector del autotransporte de carga en Veracruz, modus operandi de la empresa incluye la introducción ilegal de vehículos de procedencia estadounidense. Unidades ingresadas al país de manera ilegal o con documentación apócrifa son posteriormente armadas y ofrecidas en el mercado local, evadiendo el pago de impuestos y aranceles contemplados en la legislación aduanera.
El multimillonario negocio de los seguros
Una de las prácticas más lucrativas para la empresa es el manejo discrecional de los seguros de carga. Fuentes consultadas señalan que, ante un siniestro o robo de mercancía, GRL le cobra a sus clientes el costo total del seguro y del servicio, pero la aseguradora paga una cantidad menor. La diferencia se queda en las arcas de la transportista. Cuando un cliente reclama, se le descuenta la diferencia de futuros servicios o se le amenaza con suspender el suministro de unidades. La misma fuente asegura que ya van cuatro casos de clientes afectados que han intentado buscar justicia sin éxito.
Antecedentes de intervención de la PGR
La empresa no es ajena a la vigilancia de las autoridades federales. En diciembre de 2012, elementos de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) tomaron durante más de cinco horas las instalaciones de Transportes GRL en Peñuela. Siete tráileres con doble contenedor y logotipos de la empresa, custodiados por camionetas de la SEIDO, ingresaron a las bodegas para una diligencia de la que las autoridades federales no emitieron ningún boletín informativo. Hasta la fecha, se desconoce si las unidades llegaron vacías o con carga y si el personal que las operaba estaba en funciones.
Si la Fiscalía Especializada en Delitos Fiscales no actúa, el contrabando de vehículos y la manipulación de seguros seguirá siendo el pan de cada día de esta empresa en la zona centro de Veracruz.
