Xalapa.- A 24 horas de la separación del cargo del ahora exFiscal General del Estado de Veracruz, Jorge Winckler, por no cumplir con los exámenes de confianza obligatorios para servidores públicos del área de Seguridad, las cosas se complican y está en riesgo su libertad, porque está denunciado por tortura, así como por incumplimiento de un deber legal al ser cómplice de delincuentes.

Ante la Fiscalía General de la República, se encuentra iniciada la Carpeta de Investigación FED/VER/VER/0002370/2019, contra Jorge Winckler Ortiz -Fiscal General de Veracruz- y otros servidores públicos, por el delito de tortura, cometido en agravio de Gilberto Aguirre Garza.

Y es que la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) acusó al entonces fiscal veracruzano Jorge Winckler, de fabricar pruebas a través de actos de tortura contra Aguirre Garza para inculpar al exfiscal Luis Ángel Bravo.

La CEDH determinó que existen elementos suficientes para acreditar actos de tortura, penas crueles, inhumanas o degradantes por parte de la Fiscalía General del Estado, a cargo de Jorge Winckler Ortiz, por lo que emitió la recomendación 25/2019.

Este delito conlleva cárcel, porque es el mismo caso del exgobernador de Puebla, Mario Marín por ordenar torturar en su caso a la periodista Lidia Cacho; el poblano está prófugo porque tiene orden de aprehensión.

Además de esta acusación, de la cual sólo se esperaba que fuera separado del cargo, para proceder, el secretario de Gobierno, Eric Cisneros y el de Seguridad Pública, Hugo Gutiérrez, lo denunciaron ante la FGR por encubrir delincuentes luego que por más de dos años, guardó órdenes de aprehensión contra criminales de alto impacto, y no las ejecutó, ni las subió a la Plataforma México.

AMLO SE DESENTIENDE

El Presidente Andrés Manuel López Obrador, rechazó cualquier injerencia en la separación de Jorge Winckler de la Fiscalía.

“No tenemos nosotros el propósito de intervenir para quitar a funcionarios públicos, de organismos independientes, de organismos autónomos”.