

De la redacción
El Buen Tono
En 2026, los avances tecnológicos han llevado a los robots a un nuevo nivel: ya no solo imitan habilidades humanas, ahora también las superan. Desde carreras de larga distancia hasta partidos de ping-pong, estas máquinas están dejando atrás a deportistas profesionales e incluso rompiendo marcas históricas.
Uno de los casos más impactantes ocurrió durante el medio maratón de Pekín, celebrado el pasado 19 de abril, donde decenas de robots humanoides participaron junto a corredores humanos. El robot ganador, desarrollado por la empresa Honor, cruzó la meta en un tiempo de 50 minutos y 26 segundos, superando la marca del atleta Jacob Kiplimo, quien había registrado 57 minutos.
El dominio de la tecnología fue contundente: robots de la misma marca ocuparon los tres primeros lugares del podio. De acuerdo con Du Xiaodi, ingeniero de Honor, el desarrollo de este autómata tomó aproximadamente un año. El robot fue diseñado con piernas de entre 90 y 95 centímetros para replicar la biomecánica de corredores de élite, además de integrar un sistema de refrigeración líquida similar al utilizado en teléfonos inteligentes.
El especialista explicó que estos avances no solo buscan mejorar el rendimiento deportivo, sino también impulsar aplicaciones industriales, especialmente en áreas como la resistencia estructural y la gestión térmica.
Pero el atletismo no es el único campo donde los robots están destacando. En el tenis de mesa, un robot con inteligencia artificial llamado Ace, desarrollado por Sony AI, logró imponerse en varios encuentros frente a jugadores de alto nivel.
Ace ganó tres de cinco partidos contra competidores de élite, aunque cayó en los dos enfrentamientos contra profesionales, logrando incluso remontar en uno de los siete duelos disputados. Este robot cuenta con un brazo articulado de ocho puntos montado sobre una base móvil, lo que le permite reaccionar con rapidez sin necesidad de desplazarse sobre dos piernas.
Estos logros reflejan el acelerado avance de la inteligencia artificial y la robótica, marcando un antes y un después en la relación entre humanos y máquinas dentro del ámbito deportivo.
