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De la Redacción

Si no lo entregan, solo harán el ridículo cuando Estados Unidos venga por él y se lo lleve, dejando en evidencia la violación de la soberanía nacional.

Ciudad de México.- Las investigaciones que realiza el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, continúan avanzando y, de acuerdo con fuentes estadounidenses citadas por el periodista Mario Maldonado, el exmandatario enfrenta solo dos escenarios: que el Gobierno de México lo entregue una vez que Washington presente las pruebas solicitadas o que autoridades estadounidenses actúen directamente en su contra, como ocurrió con Ismael “El Mayo” Zambada.

La indagatoria se centra en una presunta red de protección institucional al Cártel de Sinaloa, particularmente a la facción de Los Chapitos, a quienes supuestamente autoridades estatales habrían facilitado operaciones a cambio de beneficios políticos y económicos. Desde abril, el Gobierno de México ha sostenido que Estados Unidos debe presentar pruebas antes de proceder legalmente contra Rocha Moya, mientras Morena ha cerrado filas en su defensa.

Sin embargo, el contexto cambió tras la publicación de las memorias del exembajador estadounidense Ken Salazar, quien aseguró que ningún agente de su país participó en el traslado de “El Mayo” Zambada a Texas y que el capo fue entregado por Joaquín Guzmán López. El exdiplomático también reveló que existía preocupación en el gobierno mexicano por las posibles declaraciones de Zambada ante fiscales estadounidenses y el impacto político que podrían generar.

Uno de los elementos que mantiene bajo presión al exgobernador es la carta difundida por “El Mayo” Zambada, en la que afirmó que acudía a una reunión para mediar un conflicto entre Rocha Moya y el exrector Héctor Melesio Cuén antes de ser emboscado y trasladado a Estados Unidos. Desde entonces, el exmandatario ha rechazado cualquier vínculo con el narcotráfico, aunque las investigaciones estadounidenses continúan abiertas.

La guerra entre Los Chapitos y La Mayiza, desatada tras la captura de Zambada, ha dejado miles de muertos, desaparecidos y severas afectaciones económicas en Sinaloa. Mientras tanto, las autoridades estadounidenses siguen integrando el expediente contra Rocha Moya, cuyo futuro legal dependerá de las pruebas que Washington presente y de la respuesta que asuma el Gobierno mexicano.

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