JavaScript must be enabled in order for you to see "WP Copy Data Protect" effect. However, it seems JavaScript is either disabled or not supported by your browser. To see full result of "WP Copy Data Protector", enable JavaScript by changing your browser options, then try again.
PUBLICIDAD publicidad

AGENCIA

Culiacán, Sinaloa.- El gobernador constitucional con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, cumple este 15 de junio 77 años de edad en medio de uno de los momentos más complejos de su trayectoria política. Separado temporalmente del cargo desde el pasado 2 de mayo, enfrenta un escenario marcado por señalamientos judiciales provenientes de Estados Unidos, cuestionamientos sobre los resultados de su administración y un incremento sostenido de la violencia en la entidad.

Aunque hasta el momento ninguna autoridad mexicana o estadounidense ha confirmado una detención, el nombre del mandatario sinaloense permanece ligado a un proceso que ha generado atención nacional e internacional. De acuerdo con información difundida públicamente, autoridades federales estadounidenses mantienen una investigación que contempla una solicitud de extradición relacionada con presuntos delitos vinculados al narcotráfico y posesión de armas de fuego.

Mientras el proceso permanece sin avances públicos visibles, el debate político se ha intensificado en torno al alcance jurídico de la solicitud estadounidense. Especialistas han señalado que el plazo de 60 días mencionado recurrentemente en la discusión pública no ha comenzado a correr debido a que dicho término sólo inicia una vez ejecutada una eventual detención del reclamado, conforme al Tratado de Extradición entre México y Estados Unidos.

Seguridad, la asignatura pendiente

Más allá del frente judicial, las cifras oficiales reflejan un deterioro sostenido en materia de seguridad durante la administración encabezada por Rocha Moya. Datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública muestran que la incidencia delictiva en Sinaloa pasó de 27 mil 386 delitos registrados en 2021 a 39 mil 003 denuncias en 2025, lo que representa un incremento acumulado de 42.4 por ciento.

La tendencia fue constante durante todo el periodo analizado. En 2022 se contabilizaron 30 mil 311 delitos; en 2023 la cifra ascendió a 33 mil 645; en 2024 alcanzó 34 mil 489 y finalmente en 2025 se registró el nivel más alto con 39 mil 003 carpetas de investigación.

Uno de los indicadores más sensibles fue el homicidio doloso. Durante los primeros años del sexenio las cifras permanecieron relativamente estables; sin embargo, a partir de 2024 se registró un repunte significativo. Los homicidios pasaron de mil 106 casos en 2022 a mil 936 en 2025, un incremento de 75 por ciento en apenas tres años.

La situación también impactó directamente al patrimonio de los ciudadanos. Los delitos patrimoniales crecieron de 11 mil 397 denuncias en 2021 a 16 mil 343 en 2025, reflejando un aumento de 43.4 por ciento durante el periodo.

En términos acumulados, entre 2022 y 2025 Sinaloa registró 137 mil 448 delitos denunciados, de los cuales 5 mil 611 correspondieron a homicidios y más de 53 mil a delitos patrimoniales. Si se suman los primeros cuatro meses de 2026, la administración acumula más de 150 mil delitos registrados.

Críticas desde la oposición

La situación política del gobernador con licencia ha sido aprovechada por la oposición para cuestionar la actuación tanto del gobierno estatal como de la administración federal.

La senadora priista Paloma Sánchez aseguró que Rocha Moya permanece en libertad debido al respaldo político que recibe desde Morena. La legisladora sostuvo que la permanencia del exmandatario fuera de prisión responde a una estrategia de protección política que, afirmó, ha prevalecido sobre la exigencia de rendición de cuentas.

Por su parte, integrantes de organizaciones civiles y representantes del sector jurídico han señalado que durante el sexenio se registró un deterioro institucional que debilitó la gobernabilidad y la confianza ciudadana.

El presidente de la Alianza Mexicana de Abogados, Ricardo Beltrán, afirmó que durante la administración estatal predominó un modelo caracterizado por el autoritarismo y la concentración del poder, factores que, a su juicio, contribuyeron al debilitamiento de las instituciones públicas.

El factor Estados Unidos

La atención internacional sobre el caso podría incrementarse con los recientes movimientos dentro del sistema de seguridad estadounidense. Analistas consideran que la posible incorporación de Jay Clayton a la Oficina del Director de Inteligencia Nacional podría fortalecer el seguimiento de investigaciones relacionadas con estructuras criminales y actores políticos vinculados a expedientes abiertos en la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York.

Especialistas en seguridad consideran que este cambio podría otorgar continuidad institucional a investigaciones de alto perfil relacionadas con México y reforzar la cooperación bilateral en materia de inteligencia.

Un futuro incierto

A 77 años de edad, Rubén Rocha Moya enfrenta el momento más delicado de su carrera política. Mientras las investigaciones continúan sin una resolución definitiva y las autoridades mantienen silencio sobre posibles acciones judiciales, el balance de su administración queda marcado por cifras crecientes de violencia, cuestionamientos políticos y una crisis institucional que sigue generando debate dentro y fuera de Sinaloa.

Por ahora, el caso permanece abierto. El gobernador con licencia continúa sin enfrentar una detención formal, mientras el futuro político y jurídico de uno de los personajes más influyentes de Sinaloa sigue envuelto en incertidumbre.

El cinismo de Rubén Rocha Moya parece no tener límites. Mientras Sinaloa enfrenta una de las peores crisis de violencia de los últimos años y miles de familias viven con miedo, él llega a su cumpleaños rodeado de acusaciones, cuestionamientos y un legado de inseguridad. Resulta indignante que, en lugar de rendir cuentas, siga actuando como si nada hubiera pasado.

Lo más ofensivo no son sólo los señalamientos que pesan sobre Rocha Moya, sino la tranquilidad con la que parece enfrentar una situación que tendría a cualquier servidor público dando explicaciones todos los días. Con homicidios al alza y un estado golpeado por la violencia, el gobernador con licencia se ha convertido en símbolo de una clase política que cree que el poder está por encima de la responsabilidad y la vergüenza.

CANAL OFICIAL