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En un año normal, el Sambódromo de Río de Janeiro se prepararía para su gran momento del año: el Carnaval más famoso del mundo, pero faltando una semana para lo que debería ser el comienzo del Carnaval, la pandemia ha reemplazado al desfile, haciendo que la gran celebración quede en suspenso hasta el próximo año mientras Río lucha por sofocar un rebrote de casos de COVID-19.

La alcaldía de Río abrió el sábado un centro de vacunación en el Sambódromo, aprovechando su diseño para hacer que adultos mayores puedan hacer fila sin bajarse de sus autos, en una amplia avenida construida para el paso de carrozas y grupos de danzantes.

“Este suele ser un lugar de placer. Hoy también lo es, porque estamos ejerciendo un acto de civilidad y estamos abriendo el Sambódromo para vacunar”, dijo Paulo Roberto Machado, un enfermero de 68 años que imparte clases en la Universidad Veiga de Almeida.

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