El Vaticano instruyó a los obispos a reportar casos de abuso sexual a menores cometidos por sacerdotes a las autoridades civiles, aun si no están obligados a eso por las leyes locales, endureciendo sus pautas oficiales en un tema que ha sacudido a la Iglesia Católica en los últimos años.

La orientación está dentro de un “vademecum”, o guía, que emitió el jueves la Congregación de Doctrina de la Fe del Vaticano. Contiene algunas de las palabras más claras respecto a reportar abusos sexuales en un documento del Vaticano.

Documentos anteriores del Vaticano requerían que los religiosos reportasen cualquier caso de abuso a los superiores de la Iglesia, pero indicaban que se debían seguir las normas locales sobre la obligatoriedad de informar presuntos abusos sexuales a las autoridades civiles.

Aun en casos donde no exista obligación explícita legal de hacerlo, las autoridades eclesiásticas deberían reportar a las autoridades civiles competentes si se considera necesario para proteger a la persona implicada u otros menores del peligro de más actos criminales”, indica el texto.