• OPERACIÓN CHAPULTEPEC

Orizaba.- La enfermedad del siglo ha cobrado fuerza y para ello se necesitan héroes, por lo que la Delegación Sur del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en Veracruz, decidió enviar a 21 de ellos para apoyar a sus compañeros que se encuentran en la Ciudad de México, en la primera línea de batalla.
Minutos después de las 07:00 horas, viajeros con maleta en mano, arribaron afuera de la Delegación, en calle de Poniente 7, acompañados de sus familias: hijos, hermanos, primos, tíos, sobrinos, para participar en la emotiva despedida, donde recibieron palabras de
motivación.
El Vicario de la Catedral de Orizaba, Yael Cebada, después de una oración en conjunto y encomendados a San Miguel Arcángel (Patrono de Orizaba), les otorgó la bendición, para luego subir uno a uno al autobús, con su resplandeciente uniforme color blanco y el característico suéter verde.
Al pie quedaban los familiares, amigos y compañeros de cada uno de los héroes sin capa que iban a “luchar”, algunos expresaban palabras de motivación y alegría, otros derramaron lágrimas ante un retorno incierto, pues la enfermedad presenta diversas etapas y genera reacciones distintas a cada uno de los organismos.
Automóviles y motocicletas, en su mayoría que circulaban por la zona, sonaban sus cláxones en señal de apoyo a los médicos, enfermeras y enfermeros, así como las tres personas del área administrativa que integraron el equipo de trabajo.
Después de las 08:00 horas, la caravana conformada por dos patrullas de la Policía Municipal, que resguardaban a ésta, un autobús, dos ambulancias y una camioneta de la institución, arrancaron motores y emprendieron el viaje, llegaron a la esquina de Sur 20 y ahí dieron vuelta con dirección a la congregación de Vicente Guerrero del municipio de Río Blanco, luego de pasar los arcos continuaron sobre Camino Nacional, para enseguida incorporarse a la pista y así recorrer poco más de cuatro horas de viaje, debido al tráfico que se registró en diversas zonas.
Ellos hoy en día llevan una gran responsabilidad, pues luchar día a día ante la enfermedad, que tiene al parecer ya una vacuna, no es nada fácil, sobre todo si está en riesgo su vida.