La infección por el SARS-CoV-2, el virus que causa la COVID-19, ha presentado una serie de síntomas concretos que le diferencian de otras enfermedades como la gripe o los resfriados. Sin embargo, hay determinados indicios que presentaban los pacientes durante la primera ola que no son tan reconocidos durante esta segunda ola.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que los principales y más reconocidos síntomas del coronavirus son la tos seca, la fiebre y el cansancio. Además, otras instituciones como el Ministerio de Sanidad suman la sensación de falta de aire o los problemas para respirar.

El dolor corporal, dolor de cabeza o de garganta, la diarrea, la conjuntivitis, el cambio de color de los dedos, la anosmia o la ageusia son otros síntomas “menos frecuentes y más leves”, según la propia OMS.

El Ministerio de Sanidad, en un documento publicado el 2 de octubre, añade a los principales síntomas que manifiestan la enfermedad los escalofríos, el dolor de garganta, la debilidad general y los vómitos, aunque solo ocurrirían en “algunos casos”. Por otro lado, el Instituto de Salud Carlos III rechaza que los estornudos o los mocos puedan relacionarse con la COVID-19.