De la redacción
El Buen Tono
La Selección Mexicana salió alrededor de las 16:00 horas desde el Centro de Alto Rendimiento (CAR) rumbo al Estadio Azteca, acompañada por un fuerte operativo de seguridad y miles de aficionados que se colocaron a lo largo del recorrido para despedir al equipo.
En el sur de la Ciudad de México, cientos de seguidores se concentraron para ver pasar el autobús del Tricolor, donde entre gritos y espuma recibieron a los jugadores en medio de un ambiente de gran euforia.
El traslado se realizó bajo la custodia de elementos de la Guardia Nacional y agentes de tránsito, quienes resguardaron la comitiva durante el trayecto por Viaducto Tlalpan hasta su llegada al Coloso de Santa Úrsula, aproximadamente treinta minutos después.
A su arribo, el autobús ingresó al estacionamiento del estadio cubierto de espuma, mientras las pantallas gigantes proyectaban imágenes de la llegada del equipo, elevando la expectativa entre los aficionados a pocas horas del inicio del encuentro. Aunque la lluvia se mantuvo en la zona, la intensidad disminuyó, permitiendo condiciones favorables para el desarrollo del partido.
