De la Redacción
El Buen Tono
ORIZABA.- Mientras el ayuntamiento de Orizaba impulsa una campaña en redes sociales para mostrar a policías municipales conviviendo con la ciudadanía y proyectar una imagen de proximidad, los hechos registrados los primeros seis meses y medio de la administración que encabeza Hugo Chahín Kuri contrastan con ese discurso, pues continúan reportándose robos a transeúntes, asaltos y denuncias por operativos que ciudadanos califican como selectivos y clasistas.
La mañana de este miércoles 15 fue reportado un intento de asalto en la unidad habitacional Moctezuma, un hecho que se suma a la percepción de inseguridad que prevalece entre habitantes del municipio.
Apenas un día antes, la tarde del martes 14, una mujer de la tercera edad fue víctima de un asalto a las afueras de la Unidad de Medicina Familiar No. 1, entre Norte 14 y Norte 18 -A. De acuerdo con los reportes, un sujeto la despojó de sus pertenencias y escapó a bordo de una motocicleta, sin que se informara sobre su detención.
A estos hechos se agregan las denuncias por operativos policiales que, lejos de enfocarse en la delincuencia, se concentran en revisar y detener a jóvenes por su apariencia física o forma de vestir. Habitantes han cuestionado que hombres que portan bermudas y mochila sean interceptados principalmente en parques públicos, lo que ha generado señalamientos de que se trata de acciones clasistas.
Las críticas apuntan a que, mientras quienes denuncian robos y asaltos reclaman mayor vigilancia en zonas con incidencia delictiva, los esfuerzos policiales parecen dirigirse a revisar la vestimenta de los ciudadanos, generando dudas sobre si la prioridad es combatir la delincuencia o vigilar la imagen de quienes transitan por la ciudad.
Las cifras también evidencian el desafío. De acuerdo con el Observatorio Nacional Ciudadano, hasta mayo Orizaba se ubicó en el lugar 26 entre los municipios con mayor incidencia delictiva del estado; sin embargo, cuando se analizan delitos de alto impacto, la situación es más preocupante: ocupa el quinto lugar estatal en robo a transeúnte y el octavo en robo a negocio.
En ese contexto, la estrategia de difundir imágenes de policías estrechando manos y dialogando con ciudadanos ha sido cuestionada por diversos sectores, quienes consideran que la percepción de seguridad no se construye con campañas de comunicación, sino con resultados medibles, detenciones y una reducción efectiva de los delitos que diariamente afectan a la población.
