Las tropas estadounidenses fueron informadas sobre una inminente andanada de misiles balísticos horas antes de que su base aérea en Irak fuera blanco del ataque de Irán, informaron funcionarios militares de Estados Unidos el lunes, días después del incidente que marcó una fuerte escalada entre dos viejos enemigos.

A las 11:00 de la noche del 7 de enero, la teniente coronel Antoinette Chase ordenó a las tropas estadounidenses estacionadas en la base aérea Ain al-Asad en el oeste de Irak realizar un cierre de emergencia. Las actividades militares se suspendieron mientras su equipo, responsable de las acciones de respuesta en caso de emergencias en la base, envió alertas sobre la amenaza. A las 11:30 de la noche, Chase dio la orden de dirigirse a los refugios subterráneos.