Zongolica.- La importancia de la conservación de los suelos es más que preservar las especies de flora y fauna, ya que permite procesos importantes de infiltración del agua de lluvia, con ello se recargan los mantos acuíferos y disminuyen los efectos de las inundaciones, así como la producción de alimentos.

Fuentes oficiales del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), informaron lo anterior y añadieron que existen múltiples factores que intervienen en el desarrollo de  inundaciones.

Explicaron que uno de ellos son los cambios en el uso de suelo dentro de las cuencas sin una adecuada planeación, generalmente para la agricultura, ganadería y en el aprovechamiento de los recursos forestales.

Estudios indican que en México los suelos se pierden por erosión hídrica (56 por ciento), erosión eólica (28 por ciento), degradación química (12 por ciento) y física (cuatro por ciento).

La deforestación acelera el proceso natural de erosión hídrica de los suelos, provocando que los escurrimientos y ríos arrastren sus partículas con facilidad, las cuales son depositadas en zonas bajas o de poca pendiente. 

Por lo anterior, disminuye la capacidad de conducción de los ríos y por lo tanto se tendrán desbordamientos.

Situación

Por otra parte, existe una relación entre los cambios de usos de suelo y los volúmenes de escurrimiento dentro de una cuenca, indican que al reducirse las zonas naturales aumentarán dichos volúmenes en las salidas de las cuencas, lo que podría ocasionar que obras de infraestructura, como puentes o bordos, puedan ser rebasadas en su diseño en períodos cortos.

El cambio de uso de suelo y su conservación debe ser planificado, con base en el concepto de manejo integral de cuencas, asegurando el desarrollo sostenible de nuestras sociedades mediante una gestión racional y adecuada de los recursos.