

Omealca.- La relación entre la administración municipal y la ciudadanía atraviesa un momento de evidente desgaste. Un creciente número de habitantes denunciaron públicamente la conducta inapropiada de servidores públicos, quienes, lejos de facilitar las gestiones, responden con actitudes que los quejosos califican de déspotas y carentes de empatía. El hartazgo es tal que la demanda ha escalado hasta la máxima autoridad del municipio, responsabilizándolo directamente de corregir el rumbo.
El clamor popular no se ha quedado en el rumor de pasillo; ha tomado forma en una solicitud concreta dirigida al presidente municipal, Dionisio Herrera Torres. Los ciudadanos afectados están pidiendo de manera enérgica que el edil intervenga personalmente para poner fin a lo que describen como un patrón de maltrato institucionalizado. Consideran que es su deber como titular del Ayuntamiento tomar cartas en el asunto de inmediato, estableciendo consecuencias claras para quienes no actúen con el debido respeto hacia la población.
