Fausto Corrales Rodríguez, quien presuntamente trasladó a Héctor Melesio Cuén el día de su asesinato, es considerado una pieza clave en la investigación, pero hasta ahora no ha sido citado a declarar por la Fiscalía General de la República (FGR).
El joven, identificado como chofer del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, estuvo relacionado con la primera versión presentada por la Fiscalía de Sinaloa, que aseguró que Cuén fue asesinado durante un asalto en una gasolinera de Culiacán.
Sin embargo, la FGR desmintió esa versión y señaló que el homicidio ocurrió en la finca Huertos del Pedregal, lugar donde presuntamente también fue privado de la libertad Ismael “El Mayo” Zambada. La dependencia federal calificó el video presentado por la fiscalía estatal como un montaje.
De acuerdo con la FGR, Corrales modificó su declaración sobre lo ocurrido el día del crimen y habría negado parte de lo que inicialmente había declarado ante autoridades locales.
El testigo es hijo del exrector de la UAS Víctor Antonio Corrales Burgueño y tuvo vínculos con el Partido Sinaloense, fundado por Héctor Melesio Cuén. A casi dos años del asesinato, su papel continúa siendo una de las principales interrogantes dentro de la investigación.
