

De la redacción
El Buen Tono
El abogado penalista Tomás Mundo volvió a poner en el centro del debate uno de los episodios más controvertidos de la política veracruzana: la acusación de los “4 millones de pesos en bolsas negras” durante la llegada de Fidel Herrera Beltrán al poder.
En su entrevista, Mundo aseguró que en Veracruz una simple acusación —sin pruebas ni sentencias— era suficiente para destruir reputaciones, carreras políticas y vidas personales. Relató cómo se tejió una narrativa en su contra, basada en supuestos testigos y señalamientos mediáticos, sin que existiera una resolución judicial que confirmara los hechos.
El abogado contextualizó el caso dentro de la transición de gobierno, donde muchas acusaciones respondían a un “cobro de facturas” político, común en esos años del PRI y del aparato estatal. También habló sobre su paso por la administración de Miguel Alemán Velasco, describiendo cómo las presiones desde el poder hacían difusa la línea entre justicia y persecución política.
Mundo aseguró que el caso de los “4 millones en bolsas negras” nunca se sostuvo jurídicamente y más que un proceso legal, se convirtió en un instrumento de desgaste político. Su testimonio reabre la discusión sobre el uso de las instituciones de procuración de justicia como herramientas para eliminar adversarios políticos, dejando un legado de desconfianza ciudadana.
