De la redacción
El Buen Tono
Córdoba, Ver.- Tras el escándalo del tráiler escoltado por el Ayuntamiento, la realidad en las calles exhibe una carencia operativa absoluta: unidades circulan solas y los vehículos oficiales cometen las infracciones más básicas en el Centro Histórico.
Los tráileres transitan por la ciudad sin una sola patrulla. Los vehículos oficiales invaden pasos peatonales. La escolta exclusiva al tráiler de Trabal no fue un operativo vial, sino un show mediático que exhibió el abandono de la corporación.
Y es que el municipio ofrece una imagen de control vial que no existe en las calles. El caso del tráiler de Trabal, escoltado por Tránsito Municipal, no representa la operatividad de la corporación, sino un evento aislado y fabricado. En contraste, diversas unidades de carga pesada atraviesan diariamente la ciudad sin que exista indicio de algún elemento o patrulla que las acompañe, vigile o regule su paso.
La misma falta de presencia se confirma en el Centro Histórico. Una unidad perteneciente al propio Ayuntamiento fue captada invadiendo el paso peatonal de la avenida 3 y calle 3. La evidencia demuestra que la autoridad que presume mantener el orden y escoltar vehículos particulares es la primera en violar las normas más básicas de vialidad.
