De la redacción
El Buen Tono
Lo que debía ser una noche de celebración para la afición mexicana terminó empañado por diversos actos de violencia registrados en el Rose Bowl de Pasadena, California, luego de la victoria de la Selección Mexicana por 1-0 sobre Australia.
Ante más de 70 mil espectadores, el equipo dirigido por Javier Aguirre logró imponerse gracias a un gol de Johan Vásquez, en uno de sus últimos compromisos de preparación rumbo a la Copa del Mundo. Sin embargo, mientras el Tri festejaba en la cancha, en las tribunas comenzaron a registrarse enfrentamientos entre seguidores mexicanos.
Videos difundidos en redes sociales muestran a grupos de aficionados intercambiando golpes y empujones en distintos sectores del estadio. En algunas imágenes se observa incluso a personas cayendo entre varias filas de asientos en medio de los altercados, generando momentos de tensión entre los asistentes.
Las grabaciones también evidencian las dificultades de los elementos de seguridad para contener las riñas, ya que los enfrentamientos continuaron durante varios minutos pese a los intentos de intervención.
La violencia no se limitó al interior del inmueble. Tras concluir el encuentro, nuevos incidentes fueron captados en la explanada del estadio, donde varios grupos de aficionados con la camiseta de México volvieron a enfrentarse mientras abandonaban el recinto.
Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre personas detenidas ni han dado a conocer las causas que originaron las peleas. De esta manera, el triunfo de la Selección Mexicana quedó opacado por los lamentables episodios de violencia protagonizados por algunos de sus propios seguidores.
