EL BUEN TONO
Nogales, Ver.- La historia de Jesús, conocido en su colonia como “Tuto”, es un reflejo de la indolencia institucional. Con una discapacidad que le dificulta caminar y con un retraso cognitivo, el hombre vive en condiciones infrahumanas encerrado en su propia casa, mientras el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Municipal de Nogales se limitó a citar a su presunto agresor en lugar de acudir al domicilio a rescatarlo.
Durante años, los vecinos de Tuto intentaron ayudarlo. Le otorgaron ropa, zapatos y comida, aunque rara vez se le veía con las prendas donadas. Con el tiempo, su movilidad empeoró hasta quedar postrado. Hoy vive con su padre y un hermano, ambos descritos por los vecinos como groseros y borrachos.
Los vecinos de Tuto denunciaron que, tienen sin comer, sin bañar y encerrado en un pequeño cuarto, para aislarlo de todos, sin que las autoridades hagan alto por él, a pesar de que el caso ya ha sido denunciado ante el DIF.
