De la redacción
El Buen Tono
El portaviones estadounidense USS George Washington inició su desplazamiento desde Asia-Pacífico rumbo a Medio Oriente, donde se prevé que releve al USS Abraham Lincoln, que acumula más de 260 días desplegado de manera ininterrumpida en altamar.
El movimiento ocurre en medio de crecientes cuestionamientos sobre las condiciones que enfrenta la tripulación del Lincoln, particularmente por reportes relacionados con abastecimiento, desgaste y preocupaciones de salud mental.
El USS George Washington zarpó la semana pasada desde el puerto de Da Nang, Vietnam, y posteriormente navegó junto con un crucero y un destructor por el estrecho de Singapur. Un funcionario de la Marina confirmó que el portaviones se encontraba en el estrecho de Malaca, ruta que conecta los océanos Pacífico e Índico.
El relevo estaría relacionado con la prolongada permanencia del Lincoln en Medio Oriente, donde ha participado en las operaciones militares de Estados Unidos durante el conflicto con Irán. La Marina reconoció que las acciones de combate interrumpieron centros tradicionales de suministro en la región, lo que provocó dificultades para abastecer al buque y retrasos en la entrega de correo.
La situación ha generado presión política en Estados Unidos. Legisladores demócratas solicitaron información adicional e investigaciones sobre las condiciones a bordo del Lincoln, cuyo regreso estaba previsto inicialmente para mayo.
El senador Richard Blumenthal señaló que el prolongado despliegue resulta especialmente relevante debido a las operaciones militares continuas contra Irán y a la posibilidad de que Estados Unidos mantenga una importante presencia naval en la región durante un periodo prolongado.
Por su parte, el senador Ruben Gallego, veterano del Cuerpo de Marines, anunció que busca realizar una visita oficial de supervisión al portaviones para conocer las condiciones de los marineros.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, rechazó los reportes sobre las condiciones del Lincoln y afirmó que fueron “completamente tergiversadas”. Sin embargo, sostuvo que busca que los marineros regresen a casa y que se realice una rotación de la tripulación lo antes posible.
También han surgido reportes relacionados con la salud mental de integrantes de la tripulación. La Marina afirmó que no ha observado un incremento de ideas o intentos suicidas a bordo, aunque se negó a proporcionar cifras específicas por razones de privacidad y seguridad operativa.
A principios de agosto, un marinero cayó por la borda, pero fue rescatado y atendido por el personal médico del buque antes de ser trasladado para continuar su tratamiento. La Marina no informó si el incidente estuvo relacionado con un intento de suicidio.
Mientras tanto, el Comando Central de Estados Unidos defendió la actuación de la tripulación del Lincoln y destacó que el grupo de ataque ha permanecido más de 260 días en altamar, realizando alrededor de 10 mil vuelos de aeronaves y empleando grandes cantidades de municiones durante sus operaciones.
El desplazamiento del USS George Washington podría dejar temporalmente al océano Pacífico sin la presencia de un portaviones estadounidense, en un momento en que Washington mantiene especial atención sobre China y la situación estratégica de la región.
Las autoridades estadounidenses no han definido públicamente cuánto tiempo continuará el bloqueo impuesto sobre los puertos iraníes en el estrecho de Ormuz ni cuándo concluirá la presencia militar estadounidense en Medio Oriente.
