

Redacción EBT
Paso del Macho.- Frente al palacio municipal un vehículo permanece estacionado sobre la rampa para personas con discapacidad desde hace más de una semana. No se trata de una emergencia momentánea ni de un descuido de segundos; es una ocupación permanente y deliberada del espacio que, en la práctica, anula el derecho a la movilidad de un sector vulnerable justo en la puerta de quienes deberían ser los primeros garantes de la ley.
La infracción, inmóvil como monumento a la indiferencia, no ha merecido ni una sola intervención por parte de la Policía Municipal, de Tránsito ni el presidente municipal Sergio Ángel Velázquez Rivera por llamar la atención a su personal que ocupa este espacio con vehículos particulares o una patrulla. La escena demuestra, sin necesidad de testigos, que el Reglamento de Tránsito se aplica con rigor solo cuando conviene, pero se vuelve letra muerta cuando los infractores forman parte del círculo de poder o burocracia local.
