

**La ciudadanía no puede conocer el destino de sus recursos.
Alejandro Aguilar
EL BUEN TONO
Córdoba, Ver. – A tres días del vencimiento del plazo establecido por los Lineamientos Técnicos Generales (30 de abril), el Ayuntamiento de Córdoba no ha cargado en su portal la información correspondiente al primer trimestre de 2026. Salarios reales, proveedores actuales y condiciones de contratación permanecen ocultos. La ciudadanía enfrenta un bloqueo fáctico para ejercer su derecho de acceso a la información.

La renuncia de Luz del Carmen Contla Amador, con apenas tres meses en el cargo, llevó a Valentín Reyes De la Cruz a asumir como el tercer responsable del área en lo que va del año. Esta rotación no es un problema administrativo menor: cada transición retrasa respuestas, fragmenta la continuidad de los procesos y abre la puerta al uso sistemático de prórrogas legales para no entregar información.
El portal institucional del Ayuntamiento viola principios básicos de la Ley 250 de Transparencia de Veracruz. El rubro de “Sueldos y Salarios” no muestra los montos reales de 2026, sino un tabulador general del ejercicio 2025. El apartado de licitaciones y contratos de obra pública carece de datos actualizados. En consecuencia, un ciudadano no puede saber cuánto gana cada servidor público ni quiénes son los proveedores actuales ni bajo qué condiciones se asignan los recursos municipales.
Afectación concreta a la ciudadanía
Esta opacidad tiene efectos directos y medibles. Un habitante no puede verificar si su impuesto se destina a obras reales o a contratos discrecionales. Tampoco puede comparar salarios de funcionarios con los tabuladores oficiales ni detectar posibles sobreprecios en licitaciones. La Contraloría General del Estado ha recibido decenas de quejas derivadas de respuestas evasivas o incompletas. Cada prórroga que solicita el Ayuntamiento posterga el acceso a datos que, por ley, deberían estar públicos desde el 1 de abril.
La regidora Itzel López González, de la comisión de transparencia, es responsable directa de supervisar estas omisiones. El desfile de tres titulares en un semestre evidencia que dicha vigilancia no existe o es ineficaz. Sin rendición de cuentas en el órgano que debe garantizarla, el ayuntamiento opera de facto sin control ciudadano.
