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Minnesota.- Crisis sobre crisis. Gran parte de EU amanece este lunes bajo las órdenes de un toque de queda, y no por una extensión de la cuarentena del Covid-19, sino por la indignación desatada tras la muerte del afroamericano George Floyd, en manos de un policía blanco, quien lo sometió con la rodilla sobre el cuello, hasta dejarlo sin vida.

El policía responsable, Derek Chauvin, ya está en prisión, pero el hecho no basta para aplacar el descontento, cuyo clamor exige una reforma a lo que se considera un problema de racismo arraigado en el sistema de justicia estadounidense.

La respuesta de la administración Trump, lejos de ser solidaria con la causa, se estrelló contra las manifestaciones: culpó a los “antifascistas de izquierda” de perpetrar el caos, los llamó saqueadores, advirtió que etiquetará a estos grupos como organizaciones terroristas y criticó a los gobernadores y alcaldes demócratas de no invocar la presencia militar para sofocar la protesta e imponer el orden.

La Guardia Nacional —un brazo del Ejército estadounidense creado para auxiliar en emergencias de seguridad— ya está desplegada con más de 5 mil elementos en unos 15 estados. Otros 2 mil se encuentran en espera de una posible activación, de acuerdo con la rama militar.

Las jurisdicciones que invocaron el apoyo del personal militar son Minnesota, Ohio, Colorado, Georgia, Indiana, Kentucky, Carolina del Norte, Pensilvania, Dakota del Sur, Carolina del Sur, Tenne-ssee, Texas, Utah, Washington, Wisconsin y la capital, Washington DC.

“Todas las tropas están respondiendo actualmente bajo la dirección de su gobernador, con la aplicación de la ley estatal y local”, informó el sargento mayor del Ejército, Michael Houk, portavoz de la Oficina de la Guardia Nacional.

“Muchos funcionarios tienen que entender que no son estos manifestantes los que comenzaron los incendios. Es la brutalidad policial y un sistema de justicia penal racista. Y lo único que los puede apagar es la igualdad de justicia”, indicó Benjamin Crump, Abogado de la familia de George Floyd

Aunque los funcionarios del Pentágono no creen en la posibilidad de que el presidente Trump decida poner a las fuerzas de la Guardia Nacional bajo control federal, en respuesta a los disturbios, el Departamento de Defensa tiene lista una unidad de ingeniería y un pequeño número de brigadas de policía militar en estado de alerta, lo que significa que tendrían que estar listos para desplegarse en cuestión de horas si el presidente lo ordena. Trump tiene autoridad para poner a tropas de la Guardia bajo su mando directo.

“LO ÚNICO QUE PUEDE APAGAR EL FUEGO ES LA IGUALDAD”. 

El abogado de la familia de George Floyd, Benjamin Crump, denunció las acciones violentas de algunos manifestantes, pero pidió a las autoridades no descargar la responsabilidad que tienen frente al problema racial.

“Muchos funcionarios electos tienen que entender que no son estos manifestantes los que comenzaron estos incendios en todo Estados Unidos. Es la brutalidad policial y un sistema de justicia penal racista. Y lo único que puede apagar estos incendios es la responsabilidad policial y la igualdad de justicia”, dijo Crump, en una entrevista para la cadena CBS.

Crump también exigió que la Justicia replantee los cargos impuestos contra el oficial acusado de asesinar a Floyd, ya que el policía se encuentra bajo investigación por homicidio involuntario, lo que resta el agravante de crimen de odio, una de las razones por las que las protestas siguen.

Las movilizaciones también escalaron al entorno internacional el fin de semana. Ayer, miles se congregaron en el centro de Londres, en solidaridad con los manifestantes estadounidenses. En la Plaza Trafalgar, cientos ignoraron las normas que prohíben las reuniones ante la propagación del Covid-19. La policía no se los impidió.

Una protesta también se registró en la embajada estadounidense en Dinamarca, donde se mostraron carteles con la demanda: “Dejen de asesinar a personas negras”.

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