

AGENCIA
Chilapa de Álvarez.- La presidenta Claudia Sheinbaum defendió la estrategia de seguridad aplicada en la región de Chilapa, donde la violencia entre los grupos criminales conocidos como “Los Ardillos” y “Los Tlacos” ha dejado al menos 96 personas desplazadas y seis heridos.
Durante la conferencia matutina, la mandataria explicó que el gobierno federal decidió no ordenar un ingreso inmediato del Ejército a las comunidades afectadas para evitar un enfrentamiento armado que pudiera cobrar la vida de civiles.
“Lo que no queremos es que haya una confrontación que vaya a afectar a la población civil”, sostuvo la Presidenta, al justificar la decisión de privilegiar el diálogo mientras habitantes permanecen atrapados entre los bloqueos y la violencia.
El secretario de Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó que en la zona existe presencia de la Guardia Nacional, el Ejército y autoridades estatales, aunque reconoció que las fuerzas federales no han ingresado plenamente a los poblados.
El funcionario señaló que la prioridad es permitir la salida de personas heridas, retirar los bloqueos y evitar una escalada del conflicto entre los grupos delictivos.
De acuerdo con el Gabinete de Seguridad, la confrontación involucra a las organizaciones criminales “Los Ardillos” y “Los Tlacos”, que disputan el control de la región y han provocado el desplazamiento forzado de decenas de familias.
García Harfuch aseguró que el gobierno no mantiene negociaciones con los grupos criminales, sino únicamente con policías comunitarios y representantes de las localidades afectadas.
La presidenta también informó que la Secretaría de Gobernación y el gobierno de Guerrero coordinan la entrega de ayuda humanitaria y atención médica a las personas desplazadas.
Sin embargo, la postura del gobierno federal ha generado cuestionamientos, ya que mientras se insiste en evitar un enfrentamiento, decenas de familias continúan fuera de sus hogares y la violencia criminal mantiene bajo amenaza a varias comunidades de la montaña guerrerense.
