Córdoba, Ver.- La creciente violencia en la zona de bares de Córdoba vuelve a poner en entredicho la estrategia de seguridad del gobierno de Manuel Alonso Cerezo, luego de que un ex trabajador de un establecimiento ubicado sobre la avenida 4, entre calles 13 y 15, resultara gravemente lesionado tras ser atacado con un machete.
Los hechos ocurrieron el pasado 11 de abril, cuando la víctima realizaba labores de limpieza y salió unos momentos para atender una llamada telefónica. De acuerdo con su testimonio, fue sorprendido por un sujeto armado con un machete, quien le provocó una lesión que estuvo a punto de amputarle una mano.
A consecuencia del ataque, el afectado perdió gran parte de la movilidad de la extremidad y quedó imposibilitado para continuar trabajando, afectando también su economía y la de su familia.
El caso ha generado cuestionamientos sobre la seguridad en una de las zonas con mayor concentración de bares y centros nocturnos de la ciudad, donde ciudadanos han denunciado en distintas ocasiones riñas, agresiones y otros hechos de violencia sin que, aseguran, exista una estrategia efectiva para prevenirlos.
Los señalamientos también alcanzan al director de Seguridad y Protección Ciudadana, Luis Ángel Vargas Miranda, cuya gestión ha sido cuestionada por la percepción de un incremento en los hechos delictivos y por la falta de resultados visibles para devolver la tranquilidad a los cordobeses.
Para habitantes y comerciantes del sector, este ataque es una muestra de que la vigilancia y las acciones preventivas siguen siendo insuficientes, por lo que exigieron al gobierno de Manuel Alonso Cerezo reforzar la seguridad en una zona donde diariamente conviven trabajadores, clientes y familias.
