Un virus derivado del chimpancé podría ser la llave para el éxito de la potencial vacuna contra el coronavirus desarrollada por la farmacéutica AstraZeneca y cuya llegada a Latinoamérica correrá por cuenta de Argentina y México.

La vacuna de la compañía anglo-sueca, desarrollada por la universidad de Oxford, es una de varias que participan de una carrera contrarreloj para terminar con la pandemia, pero es parte del grupo privilegiado que está en fase 3 de ensayos clínicos en humanos.