Xalapa.- Con la revelación del Gobernador Cuitláhuac García, que el  exFiscal prófugo, Jorge Winckler, cobraba “moche” a los delincuentes para no meterlos a la cárcel, queda clara la red de extorsión que habría armado con el extitular de Seguridad Pública, Jaime Téllez Marié, que tenía como contactos a líderes de las bandas de delincuencia organizada, y se ponían de acuerdo.

Téllez Marié fue vinculado de tener como informante, según él mismo confesó a Guadalupe Hernández, alías “La Jefa”, quien de acuerdo a la SEIDO  operaba para los Zetas, y con quien se reunió además de hablar frecuentemente con ella, como constaba en grabaciones en poder de la entonces PGR.

El 16 de marzo del año pasado, el exsecretario de Seguridad, reconoció a “La Jefa” como su contacto, y no procedió en su contra, al contrario, intercambiaban información con frecuencia.

“Hoy vemos como tenían una red de extorsión para cobrar piso desde el gobierno, y permitir a la delincuencia poder operar impunemente, por eso creció tanto el narcotráfico, el secuestro, la extorsión, porque entre Téllez Marié y Jorge Winckler se ponían de acuerdo con ellos, para no meterlos a la cárcel”, dijo un abogado cercano a la Fiscalía. 

El informante, detalló que “atando cabos” se explica el crecimiento impresionante de la delincuencia, porque Winckler y Téllez Marié armaron la red para extorsionar y cobrar protección con la complicidad del exGobernador, Miguel Ángel Yunes Linares.

“Y esta pinza, la cerró Yunes Linares como jefe de los dos y que engañaba a los veracruzanos, que había un combate a la delincuencia con sus conferencias de prensa los domingos, cuando en realidad, era falso, y los delincuentes que llegaron a meter a la cárcel, no eran los más peligrosos, sino los que no pagaban su cuota al Gobierno estatal”, dijo el informante que prefiere anonimato por su seguridad. 

La participación de Téllez Marié en el desvío de recursos también será ampliada por el Órgano de Fiscalización Superior del Estado, que solicitará al Congreso autorización para ahondar en la auditoría a SSP, por la compra de equipo de inteligencia y monitoreo de redes wifi y sociales por 365.5 millones de pesos de los cuales, 58.4 millones no están soportados en los contratos.