

El INEGI revela que Córdoba lidera en clasificación de documentos como confidenciales
Alejandro Aguilar
El Buen Tono
Córdoba, Ver.- A más de dos meses de haberse presentado recursos de revisión por falta de respuesta, evasivas y abuso de prórrogas, ninguna de las 60 impugnaciones que ha promovido este medio ha sido resuelta de fondo; la titular de Transparencia municipal atribuye los retrasos a “carga excesiva de trabajo” y a ser “administración entrante”.

Los datos muestran que, de los 60 recursos de revisión interpuestos por este medio de comunicación contra el ayuntamiento, 33 aparecen como “contestados” (55 %), 13 como “admitidos” (22 %), 10 “en sustanciación” (17 %) y 4 “por notificar” (6 %). En la práctica, el estatus “contestado” no significa que el recurso haya sido resuelto, sino únicamente que el sujeto obligado presentó sus alegatos y pruebas, una etapa que en muchos casos se ha prolongado más allá de los plazos legales.
En un oficio fechado el 11 de marzo, la titular de la Unidad de Transparencia del Ayuntamiento, Luz del Carmen Contla Amaro, admitió que la entrega extemporánea de información se debió a “la carga excesiva de trabajo tanto del área de recursos humanos como del área de transparencia”, además de que se trata de “una administración entrante que aún está en pleno acomodo y reestructura de sus áreas”.
De acuerdo con el artículo 135 de la Ley 250 de Transparencia del Estado de Veracruz, los sujetos obligados deben rendir sus informes y alegatos en los plazos previstos; sin embargo, la acumulación de más de medio centenar de recursos en solo dos meses sugiere una falla estructural en la gestión documental del municipio.

CERO DESCLASIFICACIONES EVIDENCIAN OPACIDAD
Además, el municipio de Córdoba se colocó como el ayuntamiento con el mayor número de resoluciones para clasificar información como confidencial en todo Veracruz durante 2024, según los datos más recientes del Censo Nacional de Gobiernos Municipales del INEGI.
De las 37 resoluciones emitidas por sus Comités de Transparencia, 19 fueron para etiquetar información como confidencial, 10 como reservada, y solo dos se declararon inexistentes. A contrapelo de esta intensa actividad clasificatoria, el municipio no reportó ni un solo documento desclasificado durante el año.
Las cifras oficiales trazan el perfil de una administración que, a pesar de recibir la segunda mayor cantidad de solicitudes de acceso a la información en el estado (440), responde con un modelo institucional más inclinado al resguardo que a la apertura. Las justificaciones para clasificar información confidencial fueron, en su mayoría, la protección de datos personales (13 casos), seguidas por una cifra inusualmente alta de casos vinculados a secretos bancario, fiduciario o industrial (5), rubros que en otros municipios suelen ser marginales.
