

De la redacción
El Buen Tono
La misión Artemis II de la NASA entra en su fase más decisiva tras completar su recorrido alrededor de la Luna y emprender el regreso a la Tierra. El enfoque ahora está en una serie de maniobras consideradas las más complejas del viaje: la entrada a la atmósfera, el amerizaje en el océano Pacífico y el rescate de la tripulación.
De acuerdo con la directora de Aterrizaje y Recuperación de la NASA, Liliana Villarreal, el reingreso está programado para las 18:07 horas de la Ciudad de México este 10 de abril. En esta etapa, la cápsula Orión deberá soportar condiciones extremas mientras reduce su velocidad de más de 40 mil kilómetros por hora hasta aproximadamente 480 kilómetros por hora durante la entrada a la atmósfera.
Posteriormente, se activará un sistema de 11 paracaídas que se desplegarán en una secuencia precisa para disminuir la velocidad de la nave hasta cerca de 32 kilómetros por hora, considerada segura para el amerizaje. El descenso está previsto en una zona del océano Pacífico ubicada entre 96 y 111 kilómetros de la costa de California, punto estratégico para el operativo de recuperación.
El plan de rescate contempla una operación coordinada entre equipos en aire y mar. Personal especializado de la NASA, junto con helicópteros y embarcaciones pequeñas, se acercará a la cápsula una vez que toque el agua. Buzos de la Marina evaluarán las condiciones del entorno para descartar cualquier riesgo y asegurar la zona.
Como parte del procedimiento, se colocará una estructura inflable conocida como “porche delantero” bajo la escotilla lateral de Orión, con el objetivo de facilitar la salida segura de los cuatro integrantes de la tripulación. Los astronautas abandonarán la cápsula uno por uno en mar abierto.
Después, serán trasladados en helicópteros hacia un buque de recuperación, donde recibirán una evaluación médica posterior a la misión antes de ser enviados nuevamente a tierra firme o al Centro Espacial Johnson. Mientras tanto, otros equipos continuarán con la recuperación de la cápsula Orión, que será remolcada hacia la cubierta inundable de un barco especializado para su aseguramiento y transporte.
Este operativo no solo busca garantizar la seguridad de la tripulación, sino también validar los procedimientos que se utilizarán en futuras misiones del programa Artemis, consolidando la experiencia necesaria para los próximos viajes al espacio profundo.
