

José Juan
El Buen Tono
CD. Mendoza.- La incapacidad del ayuntamiento que encabeza Gustavo Sánchez Ortiz, quedó nuevamente al descubierto con el abandono de la alameda Benito Juárez, donde la falta de alumbrado mantiene amplias zonas en penumbras, lo que expone la seguridad de deportistas que acuden al espacio para realizar actividad física.
La omisión, que también es corrupción, constituye un evidente desinterés y una gestión rebasada que ni siquiera puede garantizar lo más básico, que es la iluminación en un sitio clave para la convivencia y el ejercicio, denunciaron habitantes
Dijeron que lejos de atender un problema urgente, la administración municipal permitió que el lugar se convirtiera en un foco de riesgo para la comunidad.
Destacaron que personas que acuden para ejercitarse, corredores, futbolistas y familias se ven obligados a utilizar la alameda prácticamente a oscuras, exponiéndose a sufrir accidentes, pero también a la inseguridad.
La falta de acción del alcalde dejó claro que la seguridad y el bienestar de la población no son prioridad de su gobierno, acusaron.
“Venimos a jugar fútbol y a veces ya ni siquiera vemos bien el balón, está muy oscuro el lugar. Es peligroso porque cualquiera se puede esconder”, expresó un usuario frecuente del jardín público.
Otro que acude a trotar por las noches añadió: “Salimos para hacer ejercicio porque es cuando tenemos tiempo, pero, así como está la alameda, uno siente que en cualquier momento nos pueden asaltar. Carecemos de luz, pero también de vigilancia policiaca, a fin de sentirnos seguros”.
Las quejas se acumularon sin respuesta, lo que incrementó la molestia entre los habitantes del municipio.
“Ya reportamos varias veces el problema, pero autoridades se mantienen sin hacer nada. Al presidente municipal le tiene sin cuidado lo que suceda aquí”, reclamó otro ciudadano.
La situación refleja que la falta de mantenimiento y atención a los espacios públicos se volvió norma en la actual administración.
Mientras tanto, la oscuridad en la alameda Benito Juárez constituye un problema de infraestructura, de un gobierno ausente, incapaz de responder a las necesidades más elementales.
La inconformidad crece entre los mendocinos, quienes ven cómo el abandono avanza sin que Gustavo Sánchez Ortiz dé la cara ni ofrezca soluciones reales.
Hicieron notar que a pesar de las promesas que el edil hizo durante su campaña política, la situación sigue igual o peor que en el ayuntamiento pasado.
