Sandra González
EL BUEN TONO
Orizaba, Ver.- En un país donde el “sufragio efectivo, no reelección” fue bandera histórica de la Revolución Mexicana, hoy la discusión sobre frenar el nepotismo y la permanencia de grupos familiares en el poder parece llegar tarde y, para muchos, con más tintes políticos que auténtico interés democrático. La reforma impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum para prohibir la reelección inmediata y limitar el nepotismo político fue aprobada con efectos hasta 2030, lo que ha generado cuestionamientos sobre si realmente existe voluntad de acabar con estas prácticas o solamente se busca administrarlas.
“El espíritu revolucionario ya contemplaba el sufragio efectivo y la no reelección. Esto pareciera que no es novedad y lo de evitar el nepotismo también se supone contenido en una verdadera democracia y en un estado de derecho; sin embargo sabemos que no siempre se da así”, señaló el vocero de la Diócesis de Orizaba, Helkyn Enríquez Báez, quien advirtió que en México siguen repitiéndose apellidos en distintos niveles e instancias de gobierno.
