De la Redacción
El Buen Tono
Córdoba.– El regidor décimo del ayuntamiento, José Javier Medina Rahme, utilizó recursos municipales por 10 mil 133 pesos para un viaje a la Ciudad de México, los días 28 y 29 de enero de 2026, con el argumento oficial de “asistencia” a la Noche de Museos en Chapultepec. El evento, denominado “El café puede salvar a México”, era gratuito y abierto al público, organizado por el Museo de Sitio del Bosque de Chapultepec, no por el funcionario cordobés.
En el reporte de comisión que el regidor presentó al cabildo, señala que la persona con quien se entrevistó fue Manuel García Estrada, a quien identifica como “planeador y ejecutor del evento”. Registros públicos y publicaciones en redes sociales confirman que Medina Rahme y García Estrada mantienen una amistad previa, misma que el edil ha difundido en sus cuentas personales agradeciendo cafeteras obsequiadas y pláticas sobre métodos de extracción. El viaje pagado con dinero de los contribuyentes no tiene relación con las comisiones oficiales que ostenta Medina Rahme: Promoción de Derechos Humanos, Ciencia y Tecnología, y Población.
Este señalamiento por gastos injustificados se suma a otra denuncia. Hace casi un año, un entrenador profesional de perros denunció que el regidor lo atropelló con su camioneta al salir de su casa, causándole fractura de tibia y peroné. La víctima relató que Medina Rahme le dijo “consigue la otra mitad para la operación, luego te los doy”. El lesionado consiguió el dinero y aún lo debe. Añadió que el edil, con cinismo, le dijo mientras caminaba con bastón: “Ahí vas”. Las terapias de rehabilitación han sido insuficientes porque los apoyos ocasionales del regidor no cubren ni un día de terapia. El denunciante, que depende de sus pies para entrenar canes, lleva un año sin trabajar y afirma que Medina Rahme “me ha echado a perder mi vida”. Paradójicamente, el regidor preside la comisión de derechos humanos en el ayuntamiento.
José Medina Rahme fue síndico de Leticia López, ex alcaldesa panista cuyo gobierno (2018-2021) es recordado en Córdoba con desprecio. Auditorías del Órgano de Fiscalización Superior de Veracruz detectaron daños patrimoniales por más de 160 millones de pesos en sus cuentas públicas, además de un bono especial de más de 6.7 millones de pesos, que el cabildo se aprobó una semana antes de dejar el cargo, en plena crisis por la pandemia.
