Ciudad de México.- La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) cumplió este miércoles su tercer día consecutivo de movilizaciones en la capital del país, donde maestros bloquearon importantes vialidades, realizaron protestas frente a las oficinas de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y protagonizaron actos vandálicos que dejaron daños en cristales y accesos del inmueble ubicado sobre avenida Universidad. Los manifestantes advirtieron que, si el Gobierno federal no atiende sus demandas, suspenderán cualquier posibilidad de negociación.
Durante la jornada, integrantes de la CNTE realizaron un pase de lista en memoria de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa y posteriormente intentaron ingresar por la fuerza a las instalaciones de la SEP. En respuesta, elementos de seguridad utilizaron gas lacrimógeno para contener a los manifestantes, lo que generó momentos de tensión y enfrentamientos. Además, algunos integrantes de la CETEG lanzaron piedras y otros objetos contra las instalaciones y el personal de resguardo.
Entre las principales exigencias del magisterio se encuentran la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, la eliminación del sistema de cuentas individuales para las pensiones, un aumento salarial superior al anunciado por el Gobierno federal, mejores condiciones laborales y la abrogación definitiva de disposiciones que consideran vigentes de la reforma educativa impulsada durante el gobierno de Enrique Peña Nieto. También demandan mayor presupuesto para educación y respeto a sus derechos sindicales.
A pesar de la presión de los manifestantes, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó sostener una reunión directa con los dirigentes de la CNTE y dejó las negociaciones en manos de la Secretaría de Gobernación y la SEP. La mandataria argumentó que sus secretarios cuentan con facultades suficientes para alcanzar acuerdos y sostuvo que una reunión con ella no modificaría el curso de las negociaciones. Asimismo, reiteró que no utilizará la fuerza pública para contener las movilizaciones y aseguró que su administración no caerá en provocaciones.
Las protestas ocurren en un momento sensible para el país, a pocos días de actividades relacionadas con la Copa Mundial de Futbol 2026. Incluso, dirigentes de la CNTE han advertido que podrían intensificar las movilizaciones y afectar eventos de relevancia internacional si no reciben respuestas favorables. Mientras tanto, las mesas de diálogo continúan abiertas, aunque el conflicto parece estar lejos de resolverse.
