De la Redacción
El Buen Tono
Córdoba.- La recuperación de espacios públicos en Córdoba es una estrategia de fachada que ignora la realidad de las colonias, conocidos como “autos maceta” persisten como un foco de inseguridad, desmintiendo la narrativa del presidente municipal, Manuel Alonso Cerezo.
Las acciones emprendidas por el ayuntamiento carecen de un despliegue integral. El discurso de ordenamiento vial se limita a casos aislados, dejando en el olvido la proliferación de estas unidades en la periferia de la ciudad. La gestión de esta problemática recae en el subdirector de Tránsito, David Flores Cervantes, “El Gavilán”, quien acumula señalamientos por corrupción y ha demostrado una capacidad de ejecución mínima en el retiro forzoso de vehículos.
En tanto, el ayuntamiento presume números en el centro, vecinos de colonias como Pénjamo, Carranza y México enfrentan diariamente el riesgo que representan estos vehículos.
La autoridad municipal, a través de la dirección de Seguridad y Protección Ciudadana que encabeza Luis Ángel Vargas Miranda, ha priorizado la propaganda sobre la seguridad real, dejando a la deriva a los ciudadanos que conviven con la obstrucción y el abandono en la vía pública.
A pesar de los anuncios oficiales sobre el retiro de vehículos, la Tesorería Municipal, encabezada por Antonia Reyes Olmos, admite que no cuenta con datos suficientes para transparentar las sanciones económicas o los ingresos derivados de las multas por estas infracciones.
