Mía Alducín
El Buen Tono
Córdoba.- A más de medio año del inicio de la administración de Manuel Alonso Cerezo, la prometida renovación en la Dirección de Protección Ciudadana y Movilidad sigue siendo cuestionada por elementos de la corporación, quienes aseguran que continúan operando estructuras, personajes y prácticas heredadas del gobierno de Juan Martínez Flores.
De acuerdo con versiones de personal de la dependencia, el exdirector Enrique Morales Tolentino, conocido entre algunos elementos como “Capitán Tormenta”, mantendría influencia dentro de la corporación a través de Luis Ángel Vargas Miranda, actual director del área, situación que ha generado inconformidad entre policías que esperaban un cambio de fondo.
Los señalamientos también alcanzan a la estructura administrativa. Trabajadores refieren que Antonio González Morales, sobrino de Morales Tolentino, permanece como jefe administrativo, mientras que Dana Paola Morales, también identificada como familiar del exdirector, continúa laborando en la dependencia, lo que para algunos refleja la permanencia de los mismos grupos de poder.
A ello se suman inconformidades contra Ana Durán, asistente administrativa, a quien elementos acusan de mantener un trato prepotente hacia el personal operativo, además de señalar que su cercanía con mandos de la corporación le ha permitido mantenerse sin observaciones por parte de sus superiores.
Asimismo, trabajadores aseguran que Alejandro Olmos, identificado como cercano a Morales Tolentino, continúa dentro de la dependencia y presuntamente realiza actividades ajenas a sus funciones durante la jornada laboral, reproduciendo prácticas que, afirman, ya existían en la administración pasada.
Pero más allá de los nombres, los elementos advierten que persisten problemas que afectan directamente su labor diaria. Denuncian que varias patrullas continúan operando sin tubulares, mamparas de protección y otros aditamentos indispensables para realizar intervenciones con mayor seguridad.
Para policías consultados, el cambio de administración no se ha reflejado en una transformación real de la corporación. Consideran que la permanencia de funcionarios vinculados al pasado y la falta de atención a las carencias operativas evidencian que la Dirección de Protección Ciudadana mantiene la misma dinámica de los últimos años.
La continuidad de estos perfiles también ha alimentado cuestionamientos hacia el alcalde Manuel Alonso Cerezo, quien durante sus primeros meses de gobierno ha evitado señalar posibles irregularidades heredadas de la administración de Juan Martínez Flores. Para diversos sectores, esa postura ha fortalecido la percepción de que existe una relación de continuidad política entre ambos gobiernos, mientras las demandas de los elementos y los problemas de seguridad siguen sin resolverse.
