De la Redacción
El Buen Tono
Córdoba.- La ampliación de la UTCV en Córdoba acumula ocho meses de abandono y 18 millones de pesos sin explicación. Detrás de la obra fantasma están el exsecretario Zenyazen Escobar, su sucesor Víctor Vargas y la síndica Vania López, un trío unido por desvíos, mansiones en Fortín, escándalos sexuales y alianzas mafiosas en el servicio público.
El 5 de octubre de 2024, Zenyazen Escobar García, Víctor Emmanuel Vargas Barrientos y Vania López González posaron frente a la primera piedra de la extensión de la UTCV. Prometieron 18 millones de pesos en inversión inicial y un campus en seis meses.
Meses después, el predio en San José de Tapia es un terreno devorado por la maleza. No hay maquinaria, no hay trabajadores y ningún funcionario ha dado la cara. Este trío político no es nuevo en el escándalo: sus trayectorias están marcadas por la corrupción, el abuso de poder y una red de intereses que convirtió la educación en un botín personal.
Zenyazen Escobar: el bravucón de San Lázaro y el desvío en la SEV
Zenyazen Escobar construyó su carrera entre la confrontación política y el control de las finanzas educativas. En el Congreso, su historial incluye altercados físicos y retos a golpes contra otros legisladores. Como titular de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV), operó una red de negocios millonarios al margen de la ley.
Su subsecretaria, Maritza Ramírez Aguilar, y su secretario particular, Wulfrano Rodríguez Oceguera, manejaron un esquema de cobros por tiendas y cafeterías escolares que generaba 879 millones 975 mil pesos anuales sin registro contable ante la Sefiplan. Las concesiones se otorgaban a dedo. La administración estatal actual interpuso 41 denuncias penales por desvíos superiores a los mil 75 millones de pesos durante su gestión.
Escobar también es señalado por tráfico de plazas y contrataciones a empresas fantasma. Su opulencia contrasta con su origen en Nogales: posee una mansión en Fortín de las Flores, además de vínculos documentados con un yate de lujo en Alvarado, registrado a nombre de un prestanombres.
