AGENCIA
Indonesia.- Alrededor de 12 mil 800 personas permanecen desplazadas de sus viviendas tras el terremoto de magnitud 7.7 que sacudió el sábado la isla de Flores, donde el saldo preliminar es de 53 personas fallecidas y más de 100 heridas, mientras las autoridades mantienen las labores de rescate y distribución de ayuda.
En medio de la emergencia, un nuevo terremoto de magnitud 5.8 volvió a estremecer Flores durante las últimas horas, generando temor entre la población que permanece fuera de sus hogares ante el riesgo de nuevos derrumbes. El movimiento no provocó una alerta de tsunami.
La Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica de Indonesia (BMKG) informó que el epicentro del nuevo sismo se ubicó en el mar, aproximadamente 40 kilómetros al noreste de Nagekeo, en el centro de Flores.
Por su parte, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) reportó una magnitud de 5.7, con una profundidad de 48.9 kilómetros y un epicentro localizado aproximadamente 65 kilómetros al noroeste de Ende.
El nuevo movimiento ocurrió después de que se registraran cientos de réplicas posteriores al terremoto de magnitud 7.7, situación que ha incrementado el temor entre los habitantes y ha obligado a miles de personas a mantenerse fuera de sus viviendas.
En la localidad de Mbay, cercana al epicentro del primer terremoto, habitantes instalaron refugios improvisados con lonas y tubos frente a escuelas, estaciones policiales y oficinas gubernamentales, ante los daños registrados en distintas zonas.
Las autoridades señalaron que hasta el momento no existen reportes de personas desaparecidas. Sin embargo, unas 12 mil 800 personas no han podido regresar a sus hogares debido a las afectaciones provocadas por el terremoto.
Ante la emergencia, la Fuerza Aérea de Indonesia anunció el traslado de 13 toneladas de ayuda mediante aeronaves, además del uso de helicópteros para transportar suministros hacia comunidades que permanecen aisladas.
Los damnificados requieren principalmente agua potable, alimentos, medicamentos y refugios, mientras continúan las labores de atención, búsqueda y evaluación de los daños ocasionados por los movimientos telúricos.
