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REGIÓN.- Aunque el consumo de drogas ilegales entre adolescentes ha mostrado una disminución en los últimos años, el uso de vapeadores y sustancias sintéticas se ha convertido en un nuevo foco de atención para especialistas en salud mental, quienes advierten que la percepción de bajo riesgo entre los jóvenes está facilitando el acceso a productos que pueden causar daños severos en su desarrollo.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (Encodat) 2025, el consumo experimental de drogas ilegales en adolescentes de 12 a 17 años pasó del 6.2% en 2016 al 4.1% en 2025, mientras que el consumo excesivo de alcohol cayó del 8.3% al 2.6% en el mismo periodo. Sin embargo, el uso de cigarros electrónicos ha ido al alza, especialmente entre los jóvenes, lo que ha encendido las alertas entre los especialistas.
El problema no es únicamente el aumento del consumo, sino la mayor variedad de sustancias y formas de consumo disponibles. “Muchos adolescentes creen que porque huele a fruta no hace daño o que disminuye el riesgo, pero un adolescente que comienza a consumir nicotina está altamente en riesgo”, advirtieron los especialistas.
Los expertos explicaron que el vapeo no es inocuo. Los dispositivos electrónicos contienen nicotina, una sustancia altamente adictiva, y sus aerosoles pueden incluir partículas tóxicas que afectan el desarrollo cerebral, el aprendizaje y la regulación emocional. Además, la exposición temprana a la nicotina puede alterar el sistema nervioso central y predisponer a los jóvenes a otras adicciones.
Los especialistas enfatizaron que la prevención más efectiva no consiste únicamente en decir “no consumas”, sino en fortalecer habilidades para tomar decisiones, la regulación emocional, la autoestima y la comunicación familiar.
