De la redacción
El Buen Tono
Austria registró un récord estimado de 646 muertes relacionadas con las olas de calor durante junio y julio de 2026, informó este domingo la Agencia de Salud de Austria (AGES).
La cifra supera el máximo registrado previamente para esos mismos meses, cuando en 2024 se estimaron 570 fallecimientos asociados a las altas temperaturas.
El cálculo no significa que las 646 personas hayan tenido como causa de muerte directa una “ola de calor”. Se trata de una estimación basada en un modelo estadístico de exceso de mortalidad, mediante el cual las autoridades comparan las defunciones registradas durante periodos de temperaturas extremas con las que normalmente se esperarían.
Calor extremo golpeó a Austria
Durante el verano boreal, Austria enfrentó varios episodios de temperaturas excepcionalmente elevadas, además de condiciones de sequía en distintas regiones.
La intensidad del calor quedó reflejada en los registros meteorológicos. La localidad de Bad Deutsch-Altenburg, en el este del país, alcanzó los 41.2 grados Celsius a principios de agosto, mientras que un día antes Viena llegó temporalmente a los 41 grados.
Las autoridades sanitarias han señalado que las altas temperaturas pueden representar un riesgo particularmente elevado para las personas mayores y otros grupos vulnerables, debido a que el calor puede agravar enfermedades existentes y aumentar la presión sobre el organismo.
2026 marca un nuevo máximo
El estimado de 646 muertes relacionadas con el calor durante junio y julio convierte a 2026 en un año de especial impacto para Austria en materia de mortalidad asociada a temperaturas extremas.
El registro se suma a los episodios de calor que han afectado a diferentes regiones de Europa, donde las temperaturas elevadas también han generado preocupación por sus efectos sobre la salud, la disponibilidad de agua, la agricultura y el riesgo de incendios forestales.
Los especialistas han relacionado el aumento de la frecuencia e intensidad de los episodios de calor extremo con el cambio climático provocado por las actividades humanas. Europa se encuentra entre las regiones del mundo donde el calentamiento ha avanzado con especial rapidez.
Las autoridades austríacas continuarán monitoreando las temperaturas y sus efectos sobre la población durante el resto del verano, mientras los registros sanitarios permitirán evaluar el impacto de los episodios de calor.
