

Orizaba.- Sin duda los cierres de fin de cursos han generado gastos en las familias de la región, pero éstos podrían duplicarse con el nuevo ciclo escolar, donde los padres tendrán que pagar inscripciones, uniformes, útiles, calzado y demás, lo que llevará a muchos a empeñar prendas, pedir prestado dinero o malbaratar algún artículo.
Para el representante de la Unión Zapatista de Deudores de la Banca en la zona Orizaba-Córdoba, David González Rojas, es preocupante que las personas opten por pedir dinero a pagar con intereses elevados o acudir a las casas de préstamos, debido a que con la reforma hacendaria se corre el riesgo de que si no pagan, podrían ser hasta arraigados en sus propios domicilios hasta que finiquiten las deudas.
“Con el fin de cursos hemos visto que muchas familias han llevado hasta sus últimas pertenencias a empeñar, sin duda es preocupante esta situación. No hay circulante, el dinero público para hacer obra es escaso y no se ve que detone la economía”.
Señaló que ante esta situación los únicos que sacan provecho son los de las casas de préstamos o de empeño así como las financieras, que aprietan al deudor y con las reformas pueden despojarlo de todo o de llegar al arraigo domiciliario.
“Definitivamente la reforma financiera fue para darle más poder a la banca, lo que la gente no entiende es que esa reforma los va ahorcar pues son muchas cuestiones legales que los deudores van a tener que enfrentar contra de ellos”.
Manuela V. Carmona
El buen tono
