

Efraín Hernández
El Buen Tono
CÓRDOBA, VER.- Padres de familia exhibieron la omisión del director del plantel y del presidente municipal Manuel Alonso Cerezo, luego de que por más de tres meses se ha mantenido derribada la barda y la malla perimetral de la escuela primaria “Pípila”, en la colonia La Palma, Tercera Manzana del Barreal, sin que exista una sola acción concreta para reparar el daño, pese a que el responsable está plenamente identificado.
La falta de respuesta no sólo evidencia desinterés, sino una cadena de negligencias que mantiene expuesta a la comunidad estudiantil. Mientras las autoridades guardan silencio, el director ha intentado justificar la inacción con la propuesta de habilitar como acceso el área dañada, una decisión considerada absurda por los padres, ya que el punto se ubica en una curva peligrosa donde convergen dos caminos, poniendo en riesgo directo a los menores.
A pesar de que el caso ha sido denunciado públicamente, ni el gobierno municipal ni la dirección escolar han obligado al responsable a reparar los daños, prolongando un problema que pudo resolverse en días, pero que hoy se arrastra por meses sin solución.
