Orizaba.- La alcaldesa de Rafael Delgado, Isidora Antonio Ramos, comete abuso de autoridad, actos de corrupción y se contradecirse, porque asegura que el panteón de Jalapilla es clandestino, pero cobra los servicios funerarios, manifestó el secretariado del ejido, Othón González Valerio.

“Tengo pruebas y las traigo para decirle que jamás violamos la Ley, quien lo hizo fue ella”, expresó al tiempo que mostró un documento para sustentar sus declaraciones a la prensa.

Precisó a la Ley los protege y que en el lugar ningún presidente municipal o de la República puede intervenir en los acuerdos de la asamblea, pero la edil rebasó ese punto, “mi obligación como autoridad fue avisar a mis compañeros ejidatarios lo que sucedía y ellos consideraron que es un abuso de autoridad”.

Dio a conocer que como asamblea acordaron que las afectaciones alcanzaban a los ejidatarios, pero también a los 10 mil habitantes, “tuvimos muchos problemas, las autoridades aseguraban que el cementerio era clandestino y por eso buscamos un diálogo con Isidora Antonio, pero nunca nos atendió”. 

Añadió “así es la señora de prepotente, tal vez es su ignorancia, su incapacidad política, ni sus asesores le permitieron asistir al llamado de las personas”.

Consideró que los abusos de autoridad se pagan y que como ejidatarios están dispuestos a entablar pláticas con ella, si es que quiere, de lo contrario buscarán otras instancias para que los escuchen.