

De la redacción
El Buen Tono
Una corte federal de apelaciones de Estados Unidos suspendió temporalmente el fallo que había declarado ilegal el arancel global de 10% impulsado por el presidente Donald Trump, por lo que el gravamen continuará aplicándose mientras avanza el proceso judicial.
La decisión representa un nuevo capítulo en la disputa legal sobre la política comercial de Trump, luego de que el Tribunal de Comercio Internacional (CIT) bloqueara el pasado 7 de mayo la aplicación del impuesto tras una demanda presentada por dos empresas y el estado de Washington.
El Tribunal de Apelaciones del Circuito Federal aceptó la solicitud del Gobierno estadounidense para dejar en pausa la resolución del CIT mientras analiza la apelación de fondo. Con ello, el arancel seguirá vigente al menos hasta finales de julio, plazo contemplado bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, norma utilizada por la Casa Blanca para justificar la medida.
La administración de Trump argumentó que retirar temporalmente el arancel y posteriormente volver a aplicarlo podría generar complicaciones económicas y administrativas, especialmente por posibles reembolsos a importadores.
Además, sostuvo ante la corte que las empresas demandantes podrían recuperar el dinero pagado en caso de que finalmente se determine que el cobro fue ilegal.
El arancel de 10% fue impuesto por Trump en febrero con el argumento de enfrentar los déficits en la balanza de pagos de Estados Unidos y fortalecer su estrategia comercial.
La medida llegó después de que la Corte Suprema invalidara gran parte de las tarifas generales previas impulsadas por el mandatario, consideradas uno de los pilares económicos de su segundo mandato.
Aunque el Tribunal de Comercio Internacional falló dos votos contra uno en contra del nuevo esquema, la decisión originalmente sólo beneficiaba a las empresas que promovieron la demanda.
Por otro lado, los aranceles aplicados a sectores como acero, aluminio y automóviles no forman parte de este litigio, por lo que continuarán vigentes sin cambios.
Mientras tanto, el Gobierno de Estados Unidos mantiene abiertas nuevas investigaciones comerciales relacionadas con trabajo forzado y sobreproducción en distintos países, lo que podría derivar en más impuestos a importaciones en los próximos meses.
