Córdoba.- “Ponte a rezar Raúl para que nunca gane yo la presidencia de Córdoba, porque al primer minuto, te garantizo que la estatua de tu padre, iba a ir de patas, arriba del primer carro de basura, pues como cordobés yo sólo vi el legado de un periódico coludido que nos dejó. 

Lo mismo me dedicaré a aventar cada una de las letras de tu apellido, que el lambiscón de Lavín colgó en los muros del Palacio municipal, las aventaré como frisbee desde el balcón central del Palacio, justo cuando vayas pasando con tu Camaro amarillo, digno coche de pocho texano.