Córdoba.- El mercado de las drogas tiene invadido a todo el sector Educativo. En la actualidad, hasta en las comunidades rurales hay presencia de consumidores de drogas de alto impacto, como la marihuana o algunas otras como las metanfetaminas.

Ante esta situación, es urgente que padres de familia tomen mayor interés al tema y principalmente prioricen el acercamiento con sus hijos. Tras el caso del joven estudiante de la telesecundaria “Simón Bolívar”, que la semana pasada fue encontrado bajo los efectos de alguna droga en las inmediaciones de un área verde en la unidad habitacional Rincón del Bosque, el coordinador del  Centro de Atención Primaria en Adicciones (CAPA), Julio César Martínez Victoria, recordó que el consumo de drogas está en aumento. Indicó que uno de los principales problemas es la omisión hacia la problemática por parte de los padres de familia, principalmente.

“¿Qué están haciendo los padres o los adultos para ayudarlos?”, cuestionó. Hasta el corte de enero de este año, el CAPA tenía bajo revisión un total de 18 nuevos pacientes de chicos con problemas de adicciones.

Sin embargo, en todas las escuelas públicas y privadas e inclusive de la zona y comunidades rurales se ha detectado que existe la problemática de jóvenes adictos a drogas como el alcohol, tabaco y marihuana. Aunque en datos más recientes se ha detectado presencia de drogas fuertes como el cristal.

“De cada 100 casos que nosotros estamos atendiendo, por lo menos 20 vienen de zonas rurales. Estamos atendiendo por ejemplo jóvenes de Tezonapa, Paso del Macho y zonas lejanas donde hay estudiantes adictos. En la ciudad estamos hablando que también hay problemas en las comunidades”, dijo.

FALTA

PERSONAL

Aunque a través del CAPA y las visitas a los centros escolares es como se logra detectar la mayor cantidad de casos, la falta de personal con la que laboran ha mermado las actividades. Al menos se requiere de seis apoyos en atención de Trabajo Social.

Al respecto, lanzó un llamado a las escuelas públicas y privadas para que motiven a sus estudiantes a realizar su trabajo social o prácticas profesionales a través de la Secretaría de Salud (SS), como medida de apoyo para el programa, así como para poder ampliar la cobertura en las escuelas donde aún no hay presencia y es necesario trabajar.