AUSTRALIA.- Un bombero australiano le mandó decir al Primer Ministro, Scott Morrison, que “se largue y se vaya al diablo”, mientras empeoran los incendios forestales en el País y aumentan las críticas por la gestión del Gobernante.

“Díganle al Primer Ministro que se largue y que se vaya al diablo”, gritó el bombero ante las cámaras de una televisora local.

Con temperaturas récord, superiores a los 40 grados centígrados y el viento en contra, miles de bomberos y reservistas siguen luchando contra los más de 200 incendios activos, en los estados de Nueva Gales del Sur y Victoria que han dejado al menos 23 muertos y arrasado con millones de hectáreas desde hace cuatro meses.

El reclamo del bombero a Morrison, que se volvió viral en redes sociales, refleja el descontento de gran parte de la ciudadanía con el “Premier”, quien ha sido acusado de responder con lentitud a la emergencia.

PAÍS EN LLAMAS
En el Sureste del País, la región más poblada, se declaró el estado de emergencia.
El viernes se había dado la orden de evacuar a más de 100 mil personas de tres estados.
Desde el comienzo de la temporada de incendios en septiembre de 2019, al menos 23 personas han muerto, según el primer ministro.
Los incendios también fueron mortíferos para la vida silvestre y destruyeron casi todo el parque nacional de Flinders Chase, en Kangaroo Island.